jueves, 5 de junio de 2008

Observa y Constatar- Talca, C. Santander-Porotos con Masamorra


Masas...morras...masamorra...guiso de legumbre blancas, proteinas invernales.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Don Carlos un gran saludo, voy a rescatar de tus croquis esta fijación en los utensilios y herramientas.
Estamos atrapados en una realidad con un sistema de conocimiento que para poder funcionar de manera integral, rellena nuestras lagunas, nuestros vacíos de de "experiencia" muchas veces son llenados conceptualmente, es decir se articula un significado, lo que nos otorga una sensación de conocimiento que hace que aquello que no hemos experienciado, aquello que más bien se nos regaló, pues estaba dado cuando llegamos, resulte "obvio", la cuchara y su función podría parecernos obvia, lo mismo el plato, nuestro estudio nos obliga a (y es ahí cuando se hace fenomenológico) recorrer reflexivamente el camino de la cuchara, comenzando tal vez cuando ésta no estaba, sin duda es una prótesis que busca resolver algo que nuestro cuerpo por sí mismo no puede resolver, es ese, quizás el primer sentido de todo utensilio y herramienta, el origen de una cadena de facturas (lo que la mano no hace por sí misma, la misma mano factura aquello que como una extensión la reemplaza, luego la mano crea otra herramienta para facturar, desatando una cadena que cada vez nos aleja más de la realidad original).
Te observo esto porque veo que te detienes un poco en el valor de lo hecho a mano, quizá te refieres a lo hecho con las manos muy próximas, la mano directamente hizo el plato y la cuchara y con ellos prepara la comida, entonces te interesa la proximidad de lo humano, cuestión que nos trae, o más bien nos despierta toda una memoria del hogar, donde se haga la comida de ese modo sin duda hay “hogar” hay familia, te das cuenta como esa visión trae consigo una “poética”, es esa poética la que debes buscar pues ella inspira y genera un fundamento que no tiene otra salida que no sea crear.

Saludos.

Ricardo Pérez