...lavárse bien las manos.
Puerto Montt 2008
Antes de salir a ver y a buscar, nos quedamos un rato en la cocina....esa a leña, al medio de la pieza más grande de toda la casa, con la mesa de diario, las sillas viejas, los cojines, la banqueta que invita a la siesta y la tele que reemplazo a la radio por las tardes.
¿Qué es comer?
Coincidimos que es un acto necesario, vital incluso, pero más veces comer es el pretexto del ENCUENTRO, para compartir un hecho significativo dentro de nuestras vidas, para celebrar junto a la familia y a esos seres queridos. No hay ni un hecho en nuestras vidas que no haya pasado por una buena comida; desde matrimonios, bautizos y funerales, licenciatura, asensos, noviazgos, santos, cumpleaños, partido de fútbol y cuanto tema hay - sin un plato de comida de por medio quizás no tendríamos ni memoria ni historias que contar.
Fue en estas platicas que lo vital dejó, por un momento, de ser importante y la MEMORIA desfilaba entre aromas de cocina.
COCINAR es un acto mágico, desde las mayonesas cortadas por las miradas intrusas del que poco ayuda y más estorba. Del pan que no sube porque en el alma del que amasa una pena o rabia se ha instalado.... ni hablar del amor, que de expertos en salchichas y arroz, se han aventurado con alguna que otra receta de mamá o de la abuela, si también de papá, que ya se ponía el delantal sin pudor.
Cuanto cariño, cuanta emoción en cucharadas llenas, a destajo en las mesas que se extienden para la familia del sur, numerosa y bulliciosa.
Fue así que para la primera lámina se establece los siguientes criterios de observación:
Lámina 1:
Situaciones asociadas al acto de comer:
1.- El orden 2.- El encuentro
3.- Sentimientos 4.- Placer
martes, 17 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario